jueves, 25 de agosto de 2016

Discurso de Miguel Sáenz al ingresar a la RAE

Colegas:

Nos comparte Miguel Ángel Leal el discurso "Servidumbre y grandeza de la traducción", que ofreció en 2013 el traductor español Miguel Sáenz al ingresar a la RAE, y que tiene, como él mismo dice, "claras resonancias de la 'Miseria y esplendor de la traducción' de José Ortega y Gasset" (p. 15).

El discurso hace un recorrido saltarín y anecdótico por muy diversos asuntos, y podemos estar de acuerdo o no con ciertas posturas, pero a fin de cuentas sirve como guía de lectura (por la cantidad de obras y autores a los que va haciendo referencia) y como punto de partida para la reflexión, por la cantidad de asuntos que va tocando. Por ejemplo:

"En realidad, es difícil decir nada nuevo sobre la traducción. Se ha dicho de ella (sin distinguirla de la interpretación de lenguas) que es, con la prostitución, la profesión más antigua del mundo, aunque está peor pagada. E incluso ha habido quien ha afirmado que traducción y prostitución son una misma cosa, porque consisten en definitiva en hacer por dinero lo que se debiera hacer por amor" (p. 16).

"Tal vez haya algo de justicia poética en el hecho de que al traducir al alemán un pasaje de Miseria y esplendor de la traducción (El pasaje es: "De ahí que cada pueblo cortase el volátil del mundo de modo diferente, hiciese una obra cisoria distinta, y por eso hay idiomas tan diversos con distinta gramática y distinto vocabulario o semantismo"), los traductores alemanes hayan tropezado siempre, al no entender que Ortega no se refería a lo fugitivo, lo volátil del mundo ("das Flüchtige der Welt") sino que, sencillamente, estaba comparando el mundo con un pollo o un pavo y hablando de la forma de trincharlo de cada pueblo" (pp. 18-19).

"La metáfora de los tapices del revés de que se habla luego en el capítulo LXII durante la visita a una imprenta en Barcelona no es de Cervantes. Aparece ya trece años antes de la publicación de la primera parte del Quijote, en la Prefación al Lector del Arte poética de Horacio traduzida de Latin en Español por Don Luis Zapata (Lisboa, 1592) y hay quien dice que procede de Temístocles, a finales del siglo VI y primera mitad del V antes de Cristo. Pero da igual. Las palabras de Cervantes son muy claras" (pp. 21-22).

"El antiguo Manual de instrucciones para los traductores de la Organización [de las Naciones Unidas] recogía tres principios que, como guía, me siguen pareciendo plenamente válidos para cualquier tipo de traducción: "uniformidad terminológica, claridad sintáctica y concisión estilística". Un día me di cuenta de que también aquellos documentos que traducía, muchas veces áridos, eran literatura" (p. 27).

"Las ideas, luminosas ideas, de Borges sobre la traducción se encuentran esparcidas por toda su obra, pero, sobre todo, en "Las dos maneras de traducir", de 1926, "Las versiones homéricas", de 1932 y "Los traductores de las 1001 noches", de 1935. Mención aparte merece sin duda el "Pierre Menard,
autor del Quijote", para George Steiner "probablemente el más agudo y denso comentario que se haya dedicado al tema de la traducción". [...] En cualquier caso, las tesis de Borges, por iluminadoras y geniales que sean, y aunque sirvan para dar al traductor muchas ideas sobre las que reflexionar y para liberarlo de
complejos, son peligrosísimas cuando se trata de formar nuevos traductores. ¿Como animar a los alumnos a practicar la "infidelidad creadora", cómo defender una "mala traducción" como equivalente, por lo menos, a una "buena"?" (pp. 32 y 33-34).

"La lucha con editores poco escrupulosos, la reivindicación de derechos inalienables, la mención del nombre del traductor en la cubierta del libro (que la UNESCO recomendó en Nairobi, nada menos que en 1976), la fijación de unas tarifas mínimas... deben inscribirse en la lista de las servidumbres de la traducción. [...] El contacto con autores que comprenden la importancia de la traducción se sitúa en el otro platillo, el positivo, de la balanza. Personalmente, quisiera mencionar a Günter Grass, cuyas reuniones con sus traductores (su "familia ampliada", los llama él) son ya legendarias y a quien me honro en llamar amigo, y a Salman Rushdie, uno de los pocos escritores que han reconocido que, si en las traducciones se pierde algo, con frecuencia también se gana" (pp. 38-39).

"Los españoles aceptan encantados cualquier obra teatral de Chejov con acento porteño y adoran literalmente el cine argentino. Leen sin dificultad, con inmensa y justificada admiración, a los grandes autores latinoamericanos... ¿Por qué son incapaces de aceptar que una traducción tenga el acento de algún país de América? Y a la inversa: ¿por qué a veces, en América Latina, se califica a una traducción de mala, simplemente por ser española, sin atender más razones? Creo que en este aspecto, los traductores, lectores y editores de todos los países hispanohablantes deberíamos hacer un acto de contrición. Las traducciones pueden y deben criticarse, pero no es la nacionalidad lo que determina su calidad, su fidelidad ("creadora" o no), su estilo, su ritmo, su credibilidad, su simple sentido común..." (p. 41).

Tristemente, pese a este prudente alejamiento de cuestiones nacionales que procura Miguel Sáenz, en la contestación de Luis Goytisolo resulta evidente que, al menos para él, están hablando desde España y para España, y que la RAE es una institución española:

"Y es aquí donde volvemos a Miguel Sáenz y a las razones que han llevado a su ingreso en la RAE. Miguel Sáenz es un excelente traductor y como tal ha sido debidamente valorado, no ya en España sino también en el ámbito lingüístico de los autores por él traducidos. [...] Sus traducciones son una verdadera recreación de obras con frecuencia difíciles en las que consigue trasladar al lector español la misma emoción que despierta en el lector del texto original" (pp. 60-61).

Pueden leer el discurso y contestación completos en este enlace:
http://www.rae.es/sites/default/files/Discurso_ingreso_Miguel_Saenz.pdf

miércoles, 24 de agosto de 2016

XX Congreso San Jerónimo: programa completo

Colegas:

Ya pueden consultar en línea el programa completo de ponencias y talleres del XX Congreso Internacional de Traducción e Interpretación San Jerónimo que realiza la Organización Mexicana de Traductores (OMT) en el marco de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara.

En esta vigésima edición, el congreso San Jerónimo se centra en el tema "La traducción, cruce de fronteras entre las disciplinas". Pueden consultar todo el programa en este enlace.

Recuerden que hace una semana, Mercedes Guhl viajó desde Guadalajara para ofrecernos una charla sobre la OMT y su congreso. Para recordar lo que nos platicó ahí, pueden ver el video en este enlace.

martes, 23 de agosto de 2016

Charla del Círculo de Traductores: Las vicisitudes de tres proyectos de traducción

Queridos colegas,

Nos da mucho gusto invitarlos a la próxima charla del Círculo de Traductores. En esta ocasión se trata de una conversación con los traductores de tres proyectos que recorrieron caminos tan distintos como interesantes para llegar a un mismo y feliz puerto: su publicación.

Los tres proyectos son: Como flechas de Koulsy Lamko, traducido por Alicia Gerena; El cuerno del diablo de Michael Segell, traducido por Sharbel Pimentel y Demasiado corazón de Pino Cacucci, traducido por un equipo de ocho colegas dirigido por Bárbara Bertoni.

La cita es el miércoles 14 de septiembre a las 17:00 hrs. 
en el Centro Cultural de España en México,
ubicado en Guatemala 18, en el centro histórico.

Como siempre, la entrada es gratuita.
¡Los esperamos!


Sobre los ponentes

Alicia Gerena es una traductora independiente, egresada de la licenciatura en Letras Modernas Francesas de la facultad de Filosofía y Letras y de los diplomados de formación de profesores para la enseñanza de lenguas extranjeras del CEPE y del CELE de la UNAM. Desde que terminó sus estudios se ha dedicado a la docencia, específicamente a la didáctica del francés como lengua extranjera en universidades mexicanas como la Escuela Nacional de Antropología e Historia, la UNAM, la UAM y el IPN. Participó en 3 programas de intercambio para la enseñanza de lenguas extranjeras y de actualización de profesores de FLE entre los ministerios de educación francés y quebequense y la Secretaria de Educación Pública de México. Su primera y única traducción publicada en 2015 es la obra de teatro Como flechas del dramaturgo chadiano Koulsy Lamko, radicado en nuestro país.  Actualmente realiza su tesis para obtener el grado de maestra en Traducción por El Colegio de México.

Sharbel Pimentel estudió Dirección Orquestal en la Escuela Superior de Música. Luego de cinco años dejó la escuela y decidió cursar la carrera de intérprete traductor. Fue miembro del equipo de traductores que se encargó de traducir los contenidos para un popular servicio de música por streaming cuando éste llegó a México hace dos años. Ha traducido los booklets informativos de artistas como Saxtlán y Omar Lopez. Recientemente se publicó su traducción de El cuerno del Diablo, de Michael Segell. En el 2016 se espera la publicación de Demasiado Corazón, de Pino Cacucci, producto de un taller impartido en el IIC de México por Barbara Bertoni y Tomás Serrano. Actualmente traduce Night and Day, de Virginia Woolf para la editorial EMU. Vive en la Ciudad de México, donde es intérprete de conferencias y traductor de tiempo completo.


Bárbara Bertoni es maestra en traducción por la Scuola Superiore di Lingue Moderne per Interpreti e Traduttori de Trieste (Italia) y en Lingüística Hispánica por la UNAM, traduce narrativa y poesía del español, del francés, del portugués, del catalán y del inglés para diversas editoriales italianas. Ha traducido más de cincuenta volúmenes de narrativa. En 2002 ganó el Premio del Instituto Cervantes a la mejor traducción de un libro de narrativa de un autor contemporáneo con Una larga marcha de Rafael Chirbes. Ha impartido cursos de traducción literaria en distintas instituciones: la maestría en traducción de la Scuola Superiore di Lingue Moderne per Interpreti e Traduttori de la Universidad de Trieste y de la Universidad de Udine, el British Centre for Literary Translation de la Universidad de East Anglia, el Diplomado de Formación de Traductores de Textos literarios del CELE de la UNAM, el Departimento de Letras Italianas de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y el Istituto Italiano di Cultura de la Ciudad de México.


lunes, 22 de agosto de 2016

Convocatoria abierta: cursos y talleres del DTI

Queridos colegas,

Les compartimos que ya está abierta la convocatoria para los cursos y talleres que ofrece el Departamento de Traducción e Interpretación del CELE-Tlalpan para el semestre 2017-1. Como siempre, la oferta es muy variada e interesante.

Aquí el enlace al formulario de inscripción:
https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLScboNepjtBI3vFEztE0JzPfLRJ5fgiToCwc0qnt_mF9njtCfw/viewform

Recuerden que estas y otras opciones formativas
están reunidas en la entrada


Centro de Enseñanza de Lenguas Extranjeras
Departamento de Traducción e Interpretación, CELE-TLALPAN
CURSOS Y TALLERES PARA TODO PÚBLICO
INICIO: entre el 29 de agosto y el 2 de septiembre de 2016
DURACIÓN: entre 10 y 13 semanas
TÉRMINO: 25 de noviembre de 2016
1. Las inscripciones estarán abiertas a partir del viernes 19 de agosto en el módulo de recepción de la sede Fundación UNAM–CELE-Tlalpan (de lunes a viernes de 9 am a 7:30 pm). El pago se puede efectuar directamente con tarjeta en el módulo de la sede o bien mediante depósito bancario (en este caso, es imprescindible conservar la ficha de depósito original; el número de cuenta aparece en el comprobante de inscripción).
2. Los interesados deberán tener, como mínimo, estudios medios superiores concluidos.
3. La apertura del curso o taller está sujeta a un mínimo de 5 alumnos inscritos.
4. De acuerdo con el calendario de la UNAM, las clases se suspenderán los días 15 y 16 de septiembre, además de los días 1, 2 y 21 de noviembre (días inhábiles).
5. Para tener derecho a constancia, el alumno deberá cumplir con un mínimo de 80% de asistencias.
CURSO O TALLER
DESCRIPCIÓN
1.      
Taller de acercamiento a la traducción del italiano al español 
IMPARTE: Tomás Serrano Coronado y Brenda Mora.
DURACIÓN: 39 horas (13 sesiones de 3 horas cada una)
HORARIO: Martes de 10 a 13 hrs.
COSTO: $2,300
OBJETIVO: Este taller tiene como propósito fundamental mostrar un panorama general de los principios metodológicos básicos para una traducción al español de México. Se trabajarán textos literarios de autores italianos de la segunda mitad del siglo XX y, eventualmente, textos de ciencias sociales. Con el fin de mostrar los alcances de una traducción, siempre que sea posible, los alumnos confrontarán sus propuestas con traducciones ya publicadas pero no pensadas para un público mexicano.
DIRIGIDO A: Público con interés en la literatura y con sólidos conocimientos de las dos lenguas de trabajo (italiano mínimo B1).
LENGUAS DE TRABAJO: Español e italiano.

  1.  
Un acercamiento a la traducción de la literatura postcolonial
IMPARTE: Dra. Céline Desmet
DURACIÓN: 28 horas (14 sesiones de dos horas cada una).
HORARIO: jueves de 10 a 12 hrs.
COSTO: $1,300
OBJETIVO: Los participantes se familiarizarán con la teoría postcolonial aplicada a la literatura y a la traducción. Asimismo, analizarán el translingüismo y podrán realizar una valoración crítica de la traducción de un texto postcolonial.
DIRIGIDO A: Este curso está dirigido a traductores (en ejercicio o en formación) interesados en la traducción literaria.
LENGUAS DE TRABAJO: Español y francés.

  1.  
Introducción a la traducción literaria
IMPARTE: Dr. Gerardo Piña
DURACIÓN: 30 horas (15 sesiones de 2 horas cada una).
HORARIO: martes de 18:00 a 20:00 hrs.
COSTO: $1,800
OBJETIVO: Este curso-taller es un espacio para quienes buscan incursionar o profundizar en la teoría y práctica de la traducción literaria. Se revisarán y se pondrán en práctica algunos conceptos de teoría de la traducción y de creación literaria, que contribuirán al mejor desarrollo de la traducción literaria.
DIRIGIDO A: quienes quieran conocer (o profundizar en) los fundamentos teórico-prácticos de la traducción literaria del inglés al español.
LENGUAS DE TRABAJO: Inglés y español.
OBSERVACIONES: Se requiere de un nivel de inglés B1 o superior y, de preferencia, contar con experiencia como traductor ​(en cualquier área).

  1.  
Seminario de Lexicografía y terminografía
IMPARTE: Oswaldo Hernández
DURACIÓN: 26 horas (13 sesiones de 2 horas cada una).
HORARIO: martes de 19 a 21 hrs.
COSTO: $1,500
OBJETIVO: Planificar y desarrollar un glosario que, con miras o no a su publicación, facilite la labor del traductor especializado en el campo de estudio en el que se desarrolle.
DIRIGIDO A: Traductores especializados.
LENGUAS DE TRABAJO: Inglés-español; francés-español.

  1.  
Taller de escritura de narrativa (cuento y novela)
IMPARTE: Dr. Gerardo Piña
DURACIÓN: 39 horas (13 sesiones de 3 horas cada una).
HORARIO: miércoles de 9:00 a 12:00 hrs.
COSTO: $2,300
OBJETIVO: Profundizar ​en la técnica de escritura de narrativa de ficción (personajes, diálogos, tramas, etc.).
DIRIGIDO A: Personas que cuenten con un proyecto de ficción o que quieran incursionar en la escritura de ficción (cuento o novela).
LENGUAS DE TRABAJO: Español
OBSERVACIONES: Aunque primordialmente se trata de un taller, se espera que el participante realice algunas lecturas para profundizar en algunos conceptos teóricos.

  1.  
Redacción académica
IMPARTE: Oswaldo Hernández
DURACIÓN: 26 horas (13 sesiones de dos horas cada una)
HORARIO: jueves de 19 a 21 horas.
COSTO: $1,500
OBJETIVO: Desarrollar y perfeccionar las habilidades necesarias para la expresión verbal escrita, con un énfasis especial en tipologías de textos académicos y científicos como el ensayo, el artículo, la reseña o el dictamen; de acuerdo con dos criterios de la Retórica clásica: la perspicuitas (claridad) y el ornatus (estilo).
DIRIGIDO A: Todo público.
LENGUAS DE TRABAJO: Español.

  1.  
Taller de traducción del alemán al español
IMPARTE: Dra. Emma Julieta Barreiro
DURACIÓN: 39 horas  (13 sesiones de 3 horas cada una).
HORARIO: lunes de 9 a 12 hrs.
COSTO: $2,300
OBJETIVO: Desarrollar o afianzar estrategias de análisis y producción textual, para abordar la traducción del alemán al español de diversos tipos de textos.
DIRIGIDO A: Traductores en formación o profesionales del alemán al español.
LENGUAS DE TRABAJO: Español y alemán.
OBSERVACIONES: Los interesados deberán contar con un nivel de alemán mínimo de B1. Asimismo, los participantes del taller podrán colaborar en proyectos relacionados con el año dual México-Alemania.

domingo, 21 de agosto de 2016

Joya literaria de la traducción automática

Colegas:

Nos comparte Elio Guzmán esta joya literaria que encontró en el empaque de un martillo. Es un alivio para el espíritu saber que estas maravillas de la traducción automática, que ningún humano podrá jamás igualar, no se acabaron con aquel célebre "Dos Rebanada Tostador" (en este enlace).


sábado, 20 de agosto de 2016

¿Qué significa ser editor literario hoy en día?





Colegas:


El pasado martes 16 de agosto hubo una charla interesante en el Club de Traductores Literarios de Buenos Aires: cuatro editores de los de a deveras se reunieron con Jorge Fondebrider a celebrar los cuarenta años de la famosa editorial española Pre-Textos platicando sobre lo que significa ser editor literario en la actualidad. Se trata de Manuel Borrás, de la mencionada editorial española Pre-Textos, y tres editores argentinos: Miguel Balaguer, de Bajo la Luna, Luis Chitarroni, de La Bestia Equilátera, y Miguel Ángel Petrecca, de Gog & Magog.

Pueden ver más detalles y disfrutar el video de la charla en este enlace.


Y para seguir con el tema y complementar puntos de vista, los invitamos a recordar la charla que tuvimos en el Círculo en junio del año pasado, "La edición independiente en México y la importancia cultural de la traducción en el proceso editorial", en la que participaron José María Espinasa de Ediciones Sin Nombre, Gerardo González de Aldus y Alejandro Cruz Atienza de La Caja de Cerillos. Pueden ver el video de esa charla en este enlace.



viernes, 19 de agosto de 2016

Diez consejos para cuando vayan a Looren


Diez consejos para cuando vayan a Looren
Lucrecia Orensanz

Queridos colegas:

Reúno aquí diez puntos que me resultaron (o hubieran resultado) útiles a principios de este año durante la estancia en Looren dentro del programa Looren América Latina (aquí el relato). Para quien quiera poner en práctica estos diez sabios consejos, sigue abierta hasta el 31 de agosto la convocatoria 2017 de las Becas Looren América Latina, cuyas bases pueden consultar en este enlace (recuerden que necesitan tener un contrato editorial por la traducción que van a trabajar y, de preferencia, realizar algún tipo de trabajo gremial o de gestión de redes). Van, pues, los diez puntos:

1. Por muchos escalofríos que les pueda provocar la imagen de arriba, no lleven muchos suéteres ni ropa de abrigo, porque allá todos los interiores, incluido el transporte, tienen calefacción (incluso en exceso). Para cuando salgan, basta con una buena chamarra y botas o zapatos gruesos para caminar en la nieve. Pero para interiores es más que suficiente con la ropa normal, si acaso una playeras de manga larga y un suetercillo ligero. Esto me lo recomendaron Pablo Ingberg y Claudia Cabrera, y se los agradezco en verdad. Para muchos parecerá una tontería, pero parece que en América Latina, o al menos en México, vivimos bajo el mito subtropical y creemos que en nuestros países siempre hace buen tiempo, de modo que los espacios que habitamos no están adaptados al frío y cuando baja la temperatura (y es lo mismo cada año durante varias semanas), tenemos frío constantemente, sea afuera o adentro, de día o de noche, en casa, en la calle, en el trabajo, en la escuela, siempre y en todas partes. Entonces trasladamos esa sensación a un lugar donde nieva y nuestra mente la multiplica y sólo piensa en abastecerse de suéteres. Pero la verdad es que allá uno no tiene frío nunca. Y por cierto, qué agradable fue no pasar frío.

2. Aparte de aligerar la maleta de ropa de abrigo, pueden sacar más cosas. Por ejemplo, no lleven toallas, porque les van a dar varias de distintos tamaños y grosores, cada una para un uso específico inimaginable (mejor preguntar para qué es cada una), todas en perfecto estado y con olor a lavanda. Tampoco lleven ropa de cama, aplica la misma explicación. También pueden sacar de la maleta algunos implementos que necesiten para su rutina cotidiana, porque la casa cuenta con artilugios de lo más inverosímiles. Por ejemplo, si hacen yoga, no hace falta que lleven su tapetito, porque allá hay varios. Si son cafeteros devotos, no hace falta que transporten la cafetera favorita, allá hay varias. Ni siquiera es muy necesario que lleven computadora, porque allá les pueden prestar una. Y si tienen alguna duda sobre si hay o no tal o cual cosa, les pueden preguntar a las chicas de la administración, que son sumamente accesibles y les responderán al instante en cualquiera de veintisiete lenguas distintas. Y en general, llévense poca ropa, porque hay un enorme espacio de lavado y secado que funciona a la perfección, así que pueden lavar varias veces esos pocos cambios de ropa que lleven.

3. El espacio que les quedó libre en la maleta después de quitar la ropa de abrigo, toallas, computadora y la colcha que les tejió la abuelita para el bautizo, lo pueden llenar con algunos alimentos o sustancias que sean necesarios para ustedes y que allá no puedan conseguir o que resulten demasiado caros. Allá todo es carísimo y aplica bien la frase que nos enseñó Sonia Verjovsky: "En Suiza, el que convierte no se divierte". Entonces mejor no pensar en pesos, y para evitarlo, algunas previsiones vienen bien. Por ejemplo, Aníbal Campos me recomendó que llevara bastante café, y le agradezco mucho el consejo. Me llevé casi dos kilos, así que alcanzó bien para las semanas que estuve y todavía para dejarles a los que estaban ahí cuando me fui, y como era un café muy rico, fue bien recibido. Como con cualquier viaje, ir para allá es una buena oportunidad para cambiar hábitos y comer cosas locales, pero todos tenemos alguna rutina o vicio (como en mi caso el café por la mañana) que requiere algún insumo que vale la pena llevar. Y como parte de esto mismo, llévense (y tómense) sus vitaminas, para que no desperdicien parte de la estancia en estar enfermos.

4. Como aún les quedará espacio en la maleta después de agregar los insumos de su vicio personal, les recomiendo llevar algún alimento local de su región para compartir, porque hay la tradición de que cada tanto uno de los huéspedes cocina una cena para todos. No es obligatorio, pero la mayoría acaba entrándole a la fiesta. Esto aparte de las cenas semanales que cocina Marco. En las semanas que estuvimos allá las latinoamericanas, nos tocó comer tortilla española, pimientos rellenos a la búlgara y un menú turco cuyo nombre se perdió en el licuado multilingüe de esas cenas. Bien hubiera podido llevarme medio kilo de mole en pasta y un kilo de minsa para hacer una moliza, pero en su momento pensé que era una tontería. Mal hecho. Cuando fue el turno de la delegación latinoamericana, hicimos empanadas, que no eran representativas de ninguno de nuestros países, pero fueron bien recibidas. Y sí me había llevado una botella de mezcal que me regalaron para el viaje y que también fue bien recibida.

5. Y aun así les seguirá quedando espacio, entonces les recomiendo que lleven un regalito para la gente que atiende la casa y que les va a estar ayudando desde los trámites y durante la estancia. Estas personas son Marco Rüegg, que es como el mayordomo de la casa y que aprecia muchos los buenos vinos locales de distintas partes del mundo; el equipo administrativo de la casa, que son Gabi Stöckli, la directora, Monica Mutti, que les va a dar todas las indicaciones para llegada y viáticos, Zorka Ciklaminy, Florence Widmer-Schnyder y Janine Messerli; y el dúo dinámico formado por Vesna Kašic y Fatema Mouradi, que se encarga de que la casa esté siempre resplandeciente (el hijo de Fatema, por cierto, muy amablemente me ayudó a encontrar la casa a altas horas de la noche). Los pueden ir conociendo en este enlace.

6. Consideren que la casa está lejos de todo y que allá en Heidilandia siguen estrictos horarios de descanso, de modo que en domingo no pueden conseguir nada que les haga falta, en sábado sólo en ciertas horas en la tiendita del caserío cercano, Wernetshausen, e incluso entre semana sólo en un horario bastante estricto e indescifrable para nuestra lógica latinoamericana. Todo esto viene a cuento porque si llegan el sábado en la noche, por ejemplo (como me pasó a mí), tengan la precaución de llevar alguna cosita que puedan cenar ese día y desayunar al siguiente, en lo que le agarran la onda a la casa y al rumbo, algún pan o fruta seca o algo que pase la aduana, porque allá nada de que me doy una vuelta al Oxxo o al K-mart por un cuartito de leche o una caguama. Como complemento de esto, existe en la cocina de la casa una despensa comunitaria donde los residentes anteriores van dejando alimentos no perecederos que ya no necesitan, de modo que les conviene echarse una asomada ahí antes de ir de compras. Esto es una muy buena recomendación cortesía de Aníbal Campos, sólo que en ese momento inmediato de la llegada es un poco difícil echar mano de la despensa colectiva, por ese es bueno llevar un pequeño lonche.

7. Una gran recomendación que me hizo Pablo Ingberg fue comprar un boleto mensual para el cantón de Zurich, para lo cual deben llevarse una foto tamaño pasaporte o carnet (o en su defecto lo que en México llamamos "tamaño infantil"). Este boleto les cuesta como 130 francos si es para usar después de las 9am (más caro si es antes), que suena a bastante, pero para ir de Zurich a la casa, de todos modos tienen que tomar un tren que les va a costar como 23 francos, y a lo largo de la estancia seguramente van a hacer al menos otros viajes a Zurich, ya sea para las actividades que se organizan como parte de la estancia, o bien para llegar a otras partes. Por otra parte, el mismo programa les va a otorgar como cortesía un pase por un día, que pueden usar en cualquier fecha. Tanto el pase mensual como el diario que les den incluyen un recorrido en barco por el lago. Considerando las salidas que piensen hacer, valoren si les conviene lo del pase mensual. A mí me sirvió mucho, y como la estancia rebasó un poco el mes, usé el pase de cortesía para llegar al aeropuerto ya para regresar. Por cierto, al sacar su boleto de avión, consideren que no sea a una hora a la que resulte imposible transportarse: yo ni pensé en esto y mi avión salía a las 7am, de modo que tuve que pasar la noche en el aeropuerto (interesante --platiqué con varios loquitos, y uno de ellos hasta me regaló un pequeño cuadro de su autoría, que luego regalé por si estaba poseído--, pero no lo recomendaría como parte del plan).

8. Si traducen de una de las lenguas oficiales de Suiza (francés, italiano, alemán o romanche), la fundación ProHelvetia les va a regalar cinco libros de su elección publicados en Suiza. Vayan pensando qué libros quieren, para que cuando les escriba Zorka Ciklaminy para pedirles su carta a los Reyes, no los agarre de sorpresa sin saber qué pedir. Si no tienen ninguna pista sobre literatura suiza, pueden escuchar la charla que nos compartió el año pasado Aníbal Campos o echarse una zambullida a la selección de libros que hace cada año ProHelvetia y de ahí ir navegando. Por ejemplo, si traducen de italiano o francés, se pueden guiar por las editoriales y luego visitar sus catálogos.

9. Desde que lleguen, lo más pronto que puedan, suban al Bachtel, que es la "montaña" cercana, y van a querer ir todos los días. Pueden seguir las indicaciones en los senderos, o bien preguntarle a la gente de la casa, pero no está lejos y mientras caminen hacia arriba, seguro llegan. Hasta arriba del Bachtel hay una torre de transmisión a la que pueden subir por una escalera metálica y desde donde se ven todos los valles y los Alpes alrededor. Esto es hermoso. Pero lo más espectacular es el columpio gigante que está cerca de la torre y con el cual sienten que pueden lanzarse volando hacia el valle. Más que cualquier cosa, por ese columpio espero un día volver a Looren.

10. Por último, desempolven su francés, alemán, inglés, italiano, ruso, rumano, catalán, búlgaro, griego, chino y ucraniano, porque les van a venir bien durante las cenas colectivas y los encuentros en la cocina. En su defecto, podrán arreglárselas con el schwyzertütsch o el romanche que aprendieron en la primaria. También pueden rescatar de sus años prelingüísticos el Gran Diccionario Universal de Caras y Gestos.

Y como pilón, hubo una experiencia extraña que no logro clasificar y de la cual no puedo derivar un consejo, pero que me parece importante compartir. Desde que llegué, tuve la sensación de que en todo momento estaba a punto de romper algo o quebrantar alguna norma importante e indescifrable. Todo está tan en su sitio, cada objeto tiene un lugar tan exacto y una función tan precisa, todo es tan silencioso, todos los humanos locales, incluso los niños, parecen tan determinados respecto de sus acciones y cada uno de sus gestos parece tan económico y dirigido, que yo me sentía continuamente a punto de de destruir algo. Por fortuna, creo que no rompí nada material o simbólico, pero el día antes de irme, en el último recorrido por los alrededores, fui encontrando en mal estado varios objetos que me habían llamado la atención y que había mirado con curiosidad durante las semanas anteriores. Fue un poco perturbador: aquella gallinita de colores colocada como adorno sobre un buzón, ¡caída!; aquel duendecillo metálico que custodiaba un jardín y al que le había tomado una foto, ¡tirado y con un brazo desprendido!; aquel poste que delimitaba un terreno, ¡partido por la mitad!; aquel letrero con un búho al que le había tomado una foto para mi mamá, ¡colgando de un solo remache! ¿Simple casualidad? Eso espero, o quizás un gesto de despedida...